Creencias, un factor determinante para el éxito.

Las creencias son un factor determinante para la obtención de tus objetivos, si las tienes bien programadas, ahora lo veremos.

Hay muchos factores, como ya sabes, que influyen en la planificación y la consecución de metas, y en BraveToAct como facilitadores de objetivos, te lo vamos presentando como hicimos con Como conseguir tus metas o con Autoconocerse.

Algunos son externos, y otros, como el de hoy, son internos y para la mayoría de las personas, desconocido. ¡Vamos al lio!

¿Qué son las creencias?

Las creencias son convicciones, ideas o conceptos que una persona acepta como verdaderos o válidos. Estas convicciones pueden ser sobre una amplia variedad de temas, como valores, conceptos morales, percepciones de la realidad, opiniones personales y más. Las creencias tienden a influir en la forma en que una persona interpreta el mundo, toma decisiones y se comporta.

Creencias conscientes y subconscientes

Una característica fundamental es que son convicciones que se consideran válidas, ya sea que uno esté consciente de ellas o no. Estas ideas arraigadas pueden manifestarse en diferentes niveles de conciencia.

Algunas son tan profundamente arraigadas que operan en un nivel subconsciente, influyendo en nuestras acciones de manera automática y sin que nos demos cuenta. Otras creencias son más conscientes y deliberadas, y pueden ser examinadas y cuestionadas de manera más directa.

Las creencias son nuestras gafas personales

Estas creencias pueden abarcar una amplia gama de temas, desde valores morales y espirituales hasta conceptos sobre uno mismo, los demás y el mundo en general. Son como lentes a través de los cuales interpretamos la realidad que nos rodean.

Todos tenemos creencias, aunque para cada uno son distintas, y eso crea nuestra realidad. En su esencia, son las afirmaciones internas que guían nuestras actitudes, comportamientos y toma de decisiones.

Las creencias no solo influyen en nuestra percepción del mundo, sino que también tienen un impacto en nuestras emociones y en cómo interactuamos con los demás. Por ejemplo, si alguien considera firmemente en su capacidad para tener éxito en su carrera, es probable que se sienta más seguro y tome acciones encaminadas a lograr sus metas. Por otro lado, si alguien tiene ideas que le hacen sentir que no es lo suficientemente bueno, es probable que se sienta inseguro y evite tomar riesgos.

¿Cómo se forman las creencias?

Un aspecto crucial en la formación de creencias es que la gran parte de ellas se originan en una fase temprana de la vida (generalmente entre los 3 y 7 años). A medida que avanzamos hacia la etapa escolar y la adolescencia, el proceso de creación de creencias continúa, pero con una influencia decreciente. Esto se debe a que nuestra identidad personal se va consolidando cada vez más.

Este fenómeno da lugar a que la mayoría de estas ideas se establezcan en momentos en los que aún no hemos alcanzado la madurez mental ni emocional. En gran medida, estas creencias son adoptadas de manera subconsciente a partir del entorno más cercano.

Las creencias se forman a través de un proceso complejo que involucra una combinación de factores, incluyendo experiencias personales, influencias sociales, cognición y emociones.

Formas en las que se generan creencias.

  1. Experiencias Personales: Las experiencias que vivimos a lo largo de nuestras vidas tienen un impacto significativo en la formación de nuestros pensamiento. Experiencias positivas y negativas pueden moldear cómo vemos el mundo y lo que consideramos verdadero. Por ejemplo, si alguien tiene éxito en una tarea, es más probable que desarrolle la creencia en su propia competencia.
  2. Educación y Crianza: La educación recibida desde la infancia y la crianza en el entorno familiar influyen en gran medida en la formación de creencias. Valores, normas y puntos de vista transmitidos por padres, familiares y figuras de autoridad pueden arraigarse profundamente en la mente de una persona.
  3. Cultura y Sociedad: Las influencias culturales y sociales también juegan un papel clave en la formación de creencias. Las convicciones compartidas por la sociedad en la que vivimos pueden influir en lo que consideramos aceptable o correcto. Normas culturales, tradiciones y valores colectivos pueden moldear nuestras perspectivas.
  4. Medios de Comunicación: Los medios de comunicación, incluyendo la televisión, internet, películas y libros, también pueden contribuir a la formación de creencias. Lo que vemos y escuchamos en los medios puede influir en nuestras opiniones y percepciones sobre diversos temas.
  5. Interpretación Personal: Las personas interpretan las experiencias y la información de manera única. Dos individuos pueden experimentar la misma situación de manera diferente y, por lo tanto, desarrollar creencias distintas en función de cómo interpretaron esa experiencia.
  6. Razonamiento Lógico: El proceso de razonamiento y pensamiento crítico también desempeña un papel en la formación de creencias. Las personas tienden a formarlas basadas en la lógica y el análisis de la información disponible.
  7. Emociones y Estado Emocional: Las emociones pueden influir en la formación de creencias. Por ejemplo, si una experiencia está asociada con emociones fuertes, es más probable que se forme una creencia relacionada con esa experiencia.
  8. Influencia de Pares y Grupos: Las creencias pueden ser influenciadas por los grupos sociales a los que pertenecemos y las personas con las que interactuamos. La presión social y el deseo de encajar pueden llevar a la adopción de ciertas convicciones compartidas por el grupo.

En última instancia, la formación de creencias es un proceso dinámico y multifacético que varía de persona a persona. Estas pueden ser moldeadas y modificadas a lo largo del tiempo a medida que experimentamos nuevas situaciones, adquirimos conocimientos y evolucionamos en nuestro pensamiento y comprensión del mundo.

Interacción con la genética

Es fundamental entender que incluso cuando dos personas están expuestas a las mismas experiencias, educación, cultura o influencias similares, pueden desarrollar creencias completamente diferentes. Esto se debe a la naturaleza compleja de cómo se forman, ya que son el producto de una intrincada interacción entre factores genéticos y el entorno en el que vivimos.

La investigación ha arrojado luz sobre el impacto de la genética en la formación de creencias, especialmente a través de estudios en gemelos. Estos estudios han revelado que los gemelos idénticos, que comparten la misma composición genética, a menudo tienen pensamiento más similares que los gemelos fraternos, quienes comparten aproximadamente la mitad de sus genes. Sin embargo, esta relación no es absoluta, ya que también se ha observado que gemelos idénticos pueden tener diferencias significativas en sus creencias debido a la influencia del entorno.

Por otro lado, la influencia ambiental juega un papel igualmente importante en la formación de creencias. Los factores externos, como las experiencias de vida, las interacciones sociales y la educación, pueden moldear y modificar las creencias a lo largo del tiempo. Sin embargo, lo que hace que esta interacción sea aún más compleja es la comprensión emergente de la epigenética.

La epigenética explora cómo los factores ambientales pueden influir en la expresión génica al alterar la estructura química del ADN. Esto significa que incluso si dos personas comparten una predisposición genética similar, sus patrones epigenéticos pueden diferir debido a las experiencias ambientales únicas que experimentan. Por ejemplo, el estrés y la dieta se han estudiado como factores que pueden afectar los patrones epigenéticos, lo que a su vez puede influir en las creencias y comportamientos de una persona.

En resumen, los principios arragaidos son el resultado de una interacción intrincada y dinámica entre factores genéticos y ambientales. Si bien la genética puede predisponernos a ciertas inclinaciones, los factores ambientales, incluidos los aspectos culturales, la educación y las experiencias de vida, también son cruciales para dar forma a las creencias que sostenemos. La epigenética agrega una capa adicional a esta ecuación, demostrando cómo los factores ambientales pueden influir en la expresión de nuestros genes y, en última instancia, en nuestras comportamientos.

Tipos de creencias

Existe una variedad de creencias que abarcan diversos aspectos, ya que conforman nuestra percepción del mundo. Por ende, poseemos ideas en ámbitos religiosos, políticos, morales, personales, sociales, culturales, acerca del mundo, el futuro, la salud, el éxito, el dinero y las relaciones personales. En esencia, hay relacionadas con cada tópico imaginable.

Cuando expresamos algo como «el mundo está en un estado lamentable», estamos comunicando una creencia acerca del funcionamiento global. No obstante, más allá de la diversidad de creencias en todas estas áreas, podemos categorizarlas en tres tipos según su utilidad y efecto:

  • Creencias Limitantes:
  • Creencias Neutras:
  • Creencias Potenciadoras:

Creencias limitantes y creencias potenciadoras

Creencias Limitantes: Estas son aquellas que restringen nuestro potencial y nos impiden alcanzar nuestros objetivos. Por lo general, son negativas y nos hacen dudar de nuestras capacidades. Estas convicciones pueden surgir de experiencias pasadas, influencias negativas o autopercepciones negativas. Por ejemplo, creer que no somos lo suficientemente inteligentes para lograr un objetivo o que siempre fracasamos en ciertas áreas. Las creencias limitantes nos mantienen atrapados en patrones negativos y nos impiden avanzar.

Creencias Potenciadoras: Son aquellas que nos fortalecen y nos ayudan a lograr nuestros objetivos. Estas creencias positivas nos impulsan a crecer y superar desafíos. Por ejemplo, creer en nuestra capacidad para aprender, adaptarnos y lograr lo que nos proponemos. Las creencias potenciadoras fomentan la confianza en uno mismo y la motivación para enfrentar nuevos desafíos.

Creencias Neutras: Estas son aquellas que no tienen un impacto emocional significativo en nuestra vida. Son en su mayoría objetivas y basadas en hechos. No influyen de manera importante en nuestras acciones ni en nuestras emociones. Por ejemplo, creer que el cielo es azul en un día soleado. Estas ideas son informativas pero no tienen un efecto profundo en nuestra psicología o comportamiento.

En resumen, las creencias limitantes nos frenan, las creencias potenciadoras nos impulsan y las creencias neutras simplemente nos proporcionan información sin afectar nuestra vida emocional o nuestra toma de decisiones. Reconocer y cuestionar las creencias limitantes puede ser una forma importante de liberar nuestro potencial y alcanzar un mayor crecimiento personal.

Es esencial entender que estos pensamientos no tienen la intención de limitarnos. Nuestro cerebro no busca dañarnos; simplemente se han formado a raíz de experiencias previas que nos han llevado a «ver» el mundo de una manera específica. Hemos internalizado esas experiencias como verdades, incluso si se basan en solo un momento puntual.

El inconveniente de este tipo de convicciones radica en que a menudo no somos conscientes de su presencia. Esto significa que podrían estar afectando nuestro rendimiento sin que nos percatemos de ello. Sin embargo, lo positivo es que estas creencias no son inamovibles y tenemos la capacidad de trabajar para cambiarlas. Más adelante, exploraremos cómo podemos lograrlo.

Creencias ejemplos

Examinemos ahora ejemplos según sus tipos. Es esencial entender que las creencias limitantes, potenciadoras y neutras están presentes en diversos ámbitos, no limitándose únicamente a las personales. Esto quedará claro a medida que exploremos más.

Ejemplos creencias limitantes

  1. «Nunca soy lo suficientemente bueno para cumplir con las expectativas de los demás.»
  2. «No tengo talento natural para nada, por lo que no vale la pena intentarlo.»
  3. «Siempre termino cometiendo errores, no importa cuánto lo intente.»
  4. «No merezco el amor verdadero o una relación feliz.»
  5. «Las personas siempre terminan traicionándome, así que es mejor no confiar en nadie.»
  6. «El mundo es un lugar peligroso y hostil, por lo que es mejor mantenerse a salvo en mi zona de confort.”
  7. «Nunca podré ganar suficiente dinero para tener una vida cómoda y sin preocupaciones.»
  8. «El dinero es la raíz de todos los problemas, por lo que es mejor no buscarlo en exceso.»
  9. «No puedo cambiar, soy como soy.”
  10. «Siempre tengo mala suerte.”
  11. «El dinero es la clave de la felicidad.”
  12. «No tengo suficiente tiempo para hacer lo que realmente quiero.”
  13. “El éxito es básicamente suerte”

Como podemos observar, existen creencias limitantes que se centran en nuestra propia valía y habilidades. Además, también encontramos otras que abarcan la percepción del mundo, las relaciones interpersonales y el dinero, todas las cuales tienen el potencial de ejercer un impacto negativo al restringirnos.

Ejemplos neutras

  1. «La luz viaja a una velocidad de 299,792,458 metros por segundo en el vacío.»
  2. «El ADN es la molécula que contiene la información genética de los seres vivos.»
  3. «El agua está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno.»
  4. «La Tierra es el tercer planeta en el sistema solar.»
  5. «Las células son la unidad básica de la vida en los organismos vivos.»

Como vemos, son ideas que sabemos en nuestra cabeza, pero que no nos influyen para nada en nuestro dia a dia.

Ejemplo creencias potenciadoras

  1. «Tengo la capacidad de aprender y mejorar en todas las áreas de mi vida.»
  2. «Cada día es una oportunidad para crecer y convertirme en una mejor versión de mí mismo.»
  3. «Mis fortalezas superan mis debilidades, y puedo utilizarlas para alcanzar mis metas.»
  4. «El mundo está lleno de oportunidades para el crecimiento y el descubrimiento.”
  5. «Cada experiencia, incluso las desafiantes, me brinda valiosas lecciones.”
  6. «El dinero es una herramienta que puedo utilizar para crear una vida plena y satisfactoria.»
  7. «Tengo la capacidad de generar abundancia y prosperidad en mi vida.»
  8. «Mis relaciones son una fuente de apoyo, amor y crecimiento mutuo.”
  9. «El futuro es una página en blanco que puedo llenar con mis logros y experiencias positivas.”
  10. «El éxito es el resultado de mi esfuerzo constante y mi perseverancia.”

Como podemos notar, también existen creencias potenciadoras que se enfocan en nuestra valía y habilidades personales. Además, descubrimos que abarcan la percepción del mundo, las relaciones interpersonales, el dinero y otros aspectos, todas las cuales tienen el poder de generar un impacto positivo al impulsarnos hacia adelante.

¿Por que son importantes?

Después de todo lo visto, sobre las creencias y sus diferentes tipos, parece bastante evidentes que estas son un aspecto importante. Veamos por qué.

  1. Influencia en la Percepción: Moldean nuestra percepción de la realidad. Lo que creemos sobre nosotros mismos, los demás y el mundo que nos rodea afecta cómo interpretamos las situaciones y los eventos.
  2. Guía para la Acción: Influyen en nuestras elecciones y acciones. Las creencias potenciadoras pueden motivarnos a esforzarnos y enfrentar desafíos, mientras que las creencias limitantes pueden restringir nuestras acciones y nos mantienen en nuestra zona de confort.
  3. Impacto Emocional: Tienen un impacto directo en nuestras emociones y estados de ánimo. Creencias positivas pueden generar emociones positivas como confianza y felicidad, mientras que las creencias negativas pueden generar ansiedad, miedo y tristeza.
  4. Creación de Identidad: Contribuyen a la formación de nuestra identidad. Lo que creemos sobre nosotros mismos y nuestras capacidades afecta cómo nos vemos y cómo nos presentamos al mundo.
  5. Establecimiento y consecución de Metas: Influyen en las metas que nos marcamos. Las creencias potenciadoras pueden llevarnos a establecer metas ambiciosas y creer en su logro, mientras que las creencias limitantes pueden limitar nuestras aspiraciones.

Es innegable que estas convicciones desempeñan un papel crucial en nuestras vidas. Aunque muchas de estas creencias ya están arraigadas en nuestra mente, lo que verdaderamente marca la diferencia es nuestra capacidad de enriquecer nuestro repertorio con creencias potenciadoras que superen a las limitantes. Al hacerlo, generamos un entorno propicio para alcanzar nuestras aspiraciones y objetivos.

Un enfoque valioso consiste en explorar de manera consciente nuestras aquellas que poseemos. Al someterlas a una evaluación, podemos discernir si son limitantes o potenciadoras. Aquellas que nos restringen y nos impiden avanzar necesitan ser identificadas para que podamos desafiarlas y reemplazarlas con otras que nos impulsen hacia adelante. Al mismo tiempo, es crucial identificar y fortalecer las creencias potenciadoras que ya poseemos, nutriendo así nuestra mentalidad de éxito y crecimiento.

Este proceso no solo fomenta un cambio en nuestra perspectiva interna, sino que también moldea nuestras acciones y decisiones en el mundo externo. Al llenar nuestro saco de creencias con aquellas que nos empoderan, cultivamos un terreno propicio para la consecución de nuestros deseos y metas. En última instancia, este enfoque nos brinda la oportunidad de moldear nuestra realidad de manera más positiva y efectiva.

Mis creencias.

Una vez hayas explorado en profundidad el mundo de las creencias y comprendas su influencia en tu vida, llega el momento de dar el salto hacia la acción. Es crucial trascender la etapa de la comprensión teórica y llevar la autoevaluación al siguiente nivel. Este paso implica mirar introspectivamente y analizar la composición de tus pensamientos, con un enfoque particular en las limitantes y potenciadoras.

Ahora exploraremos cómo iniciar la evaluación de nuestras creencias. Te recomiendo que comiences por aquellas áreas de tu vida que sientes que no están funcionando según tus deseos. Para ilustrarlo, consideremos el ejemplo de las finanzas:

  1. Elabora una lista con al menos 10 creencias o ideas relacionadas con ese tema. Cuantas más, mejor.
    • El dinero es una mala influencia.
    • El dinero no crece en los árboles.
    • Las personas adineradas son inmorales.
    • Carezco de la habilidad para generar ingresos significativos.
    • El dinero es una herramienta beneficiosa para mí.
  2. Examina esas creencias con curiosidad y reflexión. Permítete el espacio para observar tus opiniones sobre estas ideas. ¿Las consideras verdaderas o albergas dudas? ¿Puedes identificar el origen de estas? ¿Surgen de tus propias experiencias o te recuerdan a alguien que las haya expresado?
  3. Clasifícalas en términos de negativas y positivas. Hazlo sin juzgar, simplemente evalúa si estas creencias contribuyen a una economía saludable o si, por el contrario, te limitan. Reflexiona sobre cómo afectan tu vida cotidiana.
  4. Realiza un balance. ¿Predominan las negativas o las positivas? Si estás experimentando dificultades en esa área en particular, es comprensible que las creencias negativas sean más abundantes. Si tus resultados no son favorables, pero tienes muchas creencias positivas, explora si has pasado por alto algún aspecto o evalúa si la situación no es tan desfavorable como parece. En ese caso, busca otra área para evaluar.

Este proceso de autoevaluación es un primer paso hacia el cambio. Al explorar y cuestionar nuestras conviccciones, comenzamos a desentrañar las limitaciones que pueden estar influyendo en nuestras vidas. Recuerda que este es un proceso gradual y que cada paso que tomes te acercará a una mentalidad más fortalecedora y a una vida más en sintonía con tus objetivos.

Si has encontrado dificultades al realizar este ejercicio y no has logrado identificar muchas creencias, aquí tienes algunas herramientas que pueden resultarte útiles:

  • Diario de Creencias: Mantén un diario donde registres tus pensamientos en diversas situaciones. Anota tus reacciones emocionales y reflexiona sobre las ideas subyacentes que podrían estar influyendo en esas respuestas.
  • Entrevista Interna: Imagina que estás siendo entrevistado sobre tus creencias por un terapeuta o mentor. Responde con sinceridad y explora tus respuestas con profundidad.
  • Terapia y Coaching: Trabajar con un terapeuta o coach puede brindarte un espacio seguro para explorarte en profundidad y recibir orientación personalizada para transformarlas.
  • Feedback de Otros: Pide a amigos cercanos o familiares que compartan cómo perciben tus creencias y cómo estas impactan en tu vida. Su perspectiva externa puede proporcionar valiosos conocimientos.

Vale, ahora que ya tenemos una lista de creencias, vamos a modificar aquellas creencias limitantes en potenciadores.

Transformando creencias limitantes en potenciadoras

Transformar creencias limitantes en potenciadoras es un proceso que requiere compromiso y autorreflexión. Veamos algunas herramientas que pueden ayudar a transformar esas creencias:

  1. Reencuadre Cognitivo + Desafio de evidencias: Identifica una creencia limitante y busca evidencia que la contradiga. Examina situaciones en las que esa creencia no se cumplió y reenmarca la situación desde una perspectiva más positiva y además de eso, exigete pruebas concretas que respalden tus creencias limitantes. A menudo, te darás cuenta de que no hay suficiente evidencia sólida para sostener esas convicciones

Este enfoque demuestra ser altamente efectivo en su doble vertiente. Te sugiero considerar la idea de, una vez que hayas descubierto este nuevo enfoque para una creencia potenciadora, colocar recordatorios visuales, como notas adhesivas (post it), en lugares por los que transites con frecuencia. Estos recordatorios visuales te ayudarán a mantener el nuevo enfoque presente en tu mente.

  1. Programación Neurolingüística (PNL): Utiliza técnicas de PNL para reprogramar tus patrones de pensamiento. Cambia el lenguaje interno y utiliza anclajes visuales o auditivos para potenciar pensamiento mas positivos

Un anclaje es una técnica de PNL que se basa en asociar un estímulo (como un gesto, una palabra o una imagen) con un estado emocional o mental específico. El objetivo es crear una conexión entre el estímulo y el estado deseado, de manera que puedas activar ese estado cuando lo necesites.

  1. Afirmaciones positivas y visualización. Crea afirmaciones positivas que desafíen tus creencias limitantes. Repítelas diariamente para reforzar una mentalidad más empoderadora junto con unos minutos de visualización enfocada a percibirte con tu vida si vivieras con creencias potenciadoras. Intenta involucrar el mayor numero de sentidos posibles y percibir tambien las emociones en la visualización.

Si ves que tienes muchas dificultades para hacerlo solo, siempre puedes ayudarte en un Terapeuta para remodelas tus creencias limitantes o puedes trabajar para cambiarlas y conseguir mejores resultados en tu vida con nuestro Mentoring. Aquí puedes ver más.

Conclusión

En resumen, las creencias son los cimientos invisibles sobre los que construimos nuestra percepción del mundo y nuestras acciones. Pueden ser tanto limitantes como potenciadoras, ejerciendo un poderoso impacto en todos los aspectos de nuestra vida: desde cómo nos vemos a nosotros mismos hasta cómo interpretamos las situaciones y desafíos que enfrentamos. Reconocer las creencias limitantes y potenciadoras es esencial para un crecimiento personal significativo.

Al explorar las creencias limitantes que nos restringen, abrimos la puerta hacia la transformación. Identificar estas creencias y cuestionar su validez nos permite liberarnos de las cadenas de autolimitación y crear espacio para nuevas perspectivas y oportunidades.

Por otro lado, las creencias potenciadoras actúan como motores propulsores en nuestro camino hacia el éxito y la realización personal. Fomentan la confianza, la resiliencia y la determinación, permitiéndonos superar obstáculos y alcanzar nuestros objetivos.

La evaluación y modificación de nuestras creencias es una travesía interna que requiere valentía y compromiso y hemos visto herramientas para ello, pero la acción está solo en tus manos.

Al enfrentar nuestros pensamientos con una mirada curiosa y honesta, podemos liberarnos de las limitaciones autoimpuestas y transformar nuestra mentalidad en una que nos impulse a vivir la vida que deseamos.

En última instancia, nuestras creencias son la tela sobre la que tejemos nuestra realidad. Al tomar conciencia de su poder y trabajar activamente en ajustarlas, nos empoderamos para crear una vida llena de posibilidades, éxito y autenticidad, y aunque nos encontremos en una situación desfavorable en nuestro arsenal de creencia, hemos visto que podemos hacer un trabajo para transformar esas limitaciones en poderosos motores para alcanzar nuestros sueños.


Hablamos de ello en Nuestra Newsletter, dónde aprenderás a identificar y transformar tus creencias limitantes y a mucho más, para dejar atrás la comodidad y conseguir aquellos resultados que sabes que quieres, y sentirte por fin como anhelas.

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