¿Dónde puede aportar valor la IA de verdad?
La empresa quiere usar IA, pero todavía no sabe qué proceso merece cambiar ni qué riesgo evitar.
Auditar tareas, decisiones y fricciones; elegir una oportunidad; construir y probar una solución mínima.
Convertimos problemas que importan en proyectos que funcionan
Si tienes una idea, un problema, una nueva marca o producto, o algo que merece ser investigado, podemos convertirlo en un proyecto real.
Tu idea o problema. Nuestro proceso para comprenderlo, darle forma, construirlo y contrastarlo con la realidad.
Preguntas que elegimos, activos que construimos y proyectos en los que podemos participar, operar o buscar financiación.
La tesis
Por eso no empezamos por el modelo de negocio ni por la tecnología. Empezamos por conducta, motivaciones, contexto y sentido.
Después llega la disciplina: problema, público, valor, modelo, construcción, validación y destino.
Ver el métodoPuntos de partida posibles
Estos son ejemplos de preguntas que podrían entrar en BTA. No son casos ejecutados ni soluciones prediseñadas: cada una tendría que investigarse y superar el filtro.
Cuéntanos la tuyaLa empresa quiere usar IA, pero todavía no sabe qué proceso merece cambiar ni qué riesgo evitar.
Auditar tareas, decisiones y fricciones; elegir una oportunidad; construir y probar una solución mínima.
La organización percibe un cambio demográfico, pero no sabe para quién crear valor ni qué propuesta tendría sentido.
Investigar comportamientos y necesidades; formular una oportunidad; diseñar y validar un producto o servicio.
Existe una intuición o una tecnología, pero aún no hay un problema bien formulado, un usuario ni una prueba.
Definir el problema, diseñar el objeto mínimo, ponerlo delante de personas y decidir su destino.
Ha cambiado lo que la organización hace o quiere aportar, y su marca ya no permite entenderlo ni elegirla.
Investigar percepción y comportamiento; definir propuesta; construir identidad, mensajes y superficies utilizables.
Hay decisiones bloqueadas, un servicio que no encaja o una oportunidad repetida que nadie ha convertido en proyecto.
Leer el sistema humano y de negocio; aislar el problema; crear y contrastar una respuesta concreta.
El proyecto tiene señal, pero necesita operador, sistema, propiedad clara o una transferencia responsable.
Definir gobernanza, métricas y operación; documentar el activo; preparar continuidad, participación o transferencia.
El filtro está en el proyecto, no en el sector
Puede venir de un emprendedor, una empresa o una organización. Lo que no cambia son los cinco filtros.
Alguien lo vive fuera de una presentación.
Resolverlo cambia algo que merece cambiar.
Podemos contrastarlo con personas y realidad.
Existe un entregable y una decisión final.
Puede continuar sin depender siempre de Marc.
No / 31
Una cifra más grande no es propósito suficiente.
No / 32
No hacemos campañas ni envoltorios promocionales sin un proyecto real debajo.
No / 33
Si nadie puede usarlo, validarlo o continuarlo, todavía no está listo para entrar.
Comprender → crear → soltar
La tecnología acelera. El criterio decide hacia dónde.
Leemos conducta, motivaciones, contexto, fricciones y lo que no se está diciendo. El cliente final entra antes que la solución.
Cuestionamos supuestos, lenguaje y propósito. Separamos el problema real del problema heredado o cómodo.
Definimos problema, público, valor, modelo, propiedad, límites y señal externa. Sin usuario ni destino no hay proyecto.
Prototipamos, diseñamos, programamos y documentamos con IA como infraestructura. El criterio y la responsabilidad siguen siendo humanos.
Ponemos el proyecto delante de personas reales. Después decidimos: cerrar, archivar, transferir, participar o escalar.
Tres formas de colaborar
Podemos trabajar por fee, participar en el proyecto o combinar ambas cosas. El formato se decide por valor, riesgo, propiedad y destino; no por horas.
Cuando existe una intuición, una pregunta o un problema, pero todavía no sabemos qué merece la pena construir.
Diseñamos la solución mínima, la ponemos en manos de personas reales y documentamos lo necesario para que pueda continuar.
Solo cuando hay señal real, un operador responsable y una relación clara entre contribución, propiedad y riesgo.
Como máximo, un laboratorio propio activo.
Cada proyecto publicado identifica relación, fase, evidencia y destino. Si una relación no está reconciliada, el nombre no aparece.
Quién hace qué
Selecciona la pregunta, investiga, formula el problema, mantiene las primeras conversaciones y decide cuándo cerrar o transferir.
Asume calendario, métricas, distribución, coordinación y mantenimiento cuando un proyecto demuestra que debe seguir vivo.
Investigan, prototipan, programan, documentan y automatizan. Amplían lo que podemos construir; no sustituyen el contexto ni la responsabilidad.
No necesitas traer un briefing perfecto ni saber qué modalidad elegir. Basta con explicar la idea, el problema o la oportunidad en pocas líneas.
Plantear un proyecto