Cuando una empresa contrata consultoría estratégica, suele recibir un análisis del mercado, un benchmarking y un informe con recomendaciones. Eso es lo que hace una consultora clásica. Lo que hace BTA es distinto: detecta la oportunidad que la empresa ya podría capturar con los activos que tiene —sus clientes actuales, sus datos, su reputación, sus canales— y construye la siguiente línea de negocio. El horizonte no es un documento; es un proyecto funcionando. El plazo no es seis meses; son dos semanas para el diagnóstico. La diferencia no es de precio. Es de qué se entrega y para qué.


El modelo clásico de consultoría estratégica: qué hace bien y qué no

La consultoría estratégica tradicional tiene un modelo estable desde hace décadas: entrar, analizar, recomendar, salir. Una consultora de referencia —desde las grandes (McKinsey, BCG, Deloitte) hasta el consultor independiente con experiencia directiva— produce un diagnóstico de situación, benchmarking de competidores y un plan estratégico. La calidad analítica puede ser excelente.

El problema no es la calidad del análisis. El problema es la estructura del entregable.

Un informe de 80 páginas con recomendaciones deja la ejecución en manos de la empresa. Y la ejecución es donde los proyectos mueren. Los patrones internos que frenaban el movimiento antes del diagnóstico siguen ahí cuando el consultor se ha ido. El plan estratégico no los resuelve; los pasa por alto.

El modelo clásico tiene sentido cuando la empresa necesita legitimidad institucional: un consejo de administración que quiere el nombre de una gran consultora antes de aprobar una decisión de inversión, o un proceso de due diligence que requiere análisis comparado de mercados. Para esos casos, la estructura es la adecuada.

Para una empresa de 15 personas que lleva tres años con los mismos números y sospecha que hay una jugada que no está viendo, el modelo clásico es caro, lento y no resuelve el problema real.


El modelo BTA: construir la próxima línea de negocio con lo que ya tienes

BTA nació de una observación concreta: la mayoría de empresas establecidas tienen activos infrautilizados que ya están generando tracción, pero que nadie ha convertido en una línea de negocio. Clientes que confían y comprarían más. Datos de comportamiento que revelan un patrón. Canales que ya funcionan y podrían escalar un producto nuevo. Reputación sectorial que vale más que cualquier inversión en marketing desde cero.

El trabajo de BTA es detectar ese hueco —la oportunidad que nadie en el mercado cubre y que la empresa puede capturar con lo que ya tiene— y construirla. No recomendar que se construya. Construirla.

Eso cambia todo: el tipo de diagnóstico, el plazo, el entregable y a quién tiene sentido dirigirse.

Lo que BTA no hace

BTA no llega con la solución preparada. No facilita talleres de Design Thinking. No entrega un plan estratégico de 90 días que el equipo tendrá que implementar solo. No trabaja con startups sin tracción ni con empresas que necesitan una auditoría de procesos internos.

El perfil de empresa para la que BTA tiene sentido es específico: B2B establecida, 10-50 personas, con clientes reales y algo construido. Que ha llegado hasta aquí con sus propias decisiones y siente que hay una siguiente jugada que no está viendo.


Tabla comparativa: consultora clásica vs. BTA

DimensiónConsultora estratégica tradicionalBTA
EntregableInforme con análisis y recomendacionesOportunidad específica lista para construir + plan del proyecto
Plazo3-6 meses2 semanas (diagnóstico de entrada: La Lectura)
Sobre qué trabajaMercado, competencia, benchmarkingActivos propios de la empresa: clientes, datos, canales, confianza
Precio / modeloVariable, sin tope, según tamaño del proyectoPrecio fijo: 2.500€ (La Lectura). Sin negociación, sin rango
Riesgo para el clienteAlto: paga el análisis aunque no ejecute nadaBajo: si en la primera semana no hay jugada real, se para y no se cobra
ImplementaciónLa empresa la gestiona sola después de la entregaBTA acompaña la construcción del proyecto
A quién sirveEmpresas grandes o proyectos que necesitan legitimidad institucionalEmpresas B2B establecidas (10-50 personas) con activos infrautilizados
Quién lo entregaEquipo de analistas + socio que supervisaMarc Duran, directo, sin intermediarios

Por qué el plazo importa más de lo que parece

Seis meses de proceso de consultoría no es solo tiempo: es el coste de la indecisión. Una empresa que lleva dos años con los mismos resultados y espera otros seis meses para recibir un informe ha perdido otro año de ventaja competitiva. Mientras tanto, la competencia avanza.

La Lectura dura dos semanas porque el diagnóstico que importa no está en un benchmarking de 200 horas. Está en entender qué activos tiene esta empresa, qué oportunidad no está capturando nadie en su mercado, y qué le frena internamente para haberlo visto ya. Eso se puede hacer en dos semanas si se hace con el método correcto.

El resultado no es una presentación. Es un mapa de palancas y una oportunidad priorizada con el plan de proyecto. Algo con lo que el CEO puede tomar la siguiente decisión.


Los casos: qué produjo el trabajo en la práctica

El modelo se puede describir, pero lo que convence son los resultados.

Fòrum Imagina (cliente): organización establecida con facturación cayendo y activos sin explotar (red de socios, espacio, credibilidad sectorial). Tras el trabajo: de 80 a 170 miembros y 46.000€ facturados en 18 meses. No a partir de recursos nuevos, sino de las palancas que ya tenían y no habían convertido.

SpinLegends (proyecto propio de Marc Duran): una oportunidad de nicho en el mercado del póker profesional, construida desde cero. El primer año: más de 1M€ de facturación, operaciones en 5 países, con 150.000€ de inversión inicial. El trabajo fue identificar el hueco correcto antes de construir.

ASSES (proyecto propio): un nicho de rendimiento mental para jugadores profesionales que nadie estaba atendiendo de forma seria. Se construyó una consultora recurrente sobre ese hueco.

Los tres tienen en común lo mismo: una oportunidad que nadie había capturado, construida con activos que ya existían.


Cuándo una consultora tradicional sí es la opción correcta

Honestidad obliga: hay situaciones donde BTA no es lo que corresponde.

Si la empresa necesita un análisis exhaustivo de varios mercados simultáneos para una decisión de inversión grande, el modelo BTA no tiene la escala analítica que requiere ese tipo de trabajo. Una gran consultora o un consultor independiente especializado en estrategia tiene sentido ahí.

Si el proyecto requiere legitimidad institucional —presentar ante un consejo de administración o un comité de inversión que valora el nombre de la firma— una consultora con marca reconocida cumple una función que BTA no cubre.

Si la empresa está en una fase muy temprana, sin clientes recurrentes reales, lo que necesita no es desarrollar una nueva línea: es consolidar lo que ya existe.

BTA trabaja sobre tracción. Donde no hay tracción, no hay palancas que activar.


El punto de entrada: La Lectura y el Mapa de Palancas

El proceso en BTA empieza siempre con dos pasos.

El primero es el Mapa de Palancas, una herramienta gratuita que permite a la empresa identificar qué activos tiene sin explotar: clientes que podrían comprar más, datos que revelan patrones, canales que ya funcionan, reputación que no se ha convertido en producto. Es el paso anterior al diagnóstico formal. Sin coste, sin compromiso.

El segundo paso es La Lectura: 2 semanas de trabajo directo que producen el mapa completo de palancas de la empresa, la oportunidad de negocio priorizada y el plan del proyecto. Precio fijo: 2.500€. Sin rangos, sin negociación.

La condición de honestidad: si en la primera semana de La Lectura no hay jugada real, se para. No se cobra lo que no se ha aportado.

Si no estás seguro de si hay palancas sin explotar en tu empresa, el Mapa es el primer paso. Si ya tienes la sensación de que hay algo que no estás viendo, La Lectura es la forma de averiguar qué es.

Accede al Mapa de Palancas → · Ver La Lectura →


Marc Duran es psicólogo, ex-jugador profesional de póker High Stakes y fundador de BraveToAct. Trabaja con empresas B2B establecidas en España que saben que tienen más potencial del que están capturando.

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Marc Duran, fundador de BraveToAct

Sobre Marc Duran

Marc Duran es psicólogo, ex-jugador profesional de póker high stakes y fundador de BTA. Ayuda a empresas B2B establecidas a encontrar y construir su siguiente línea de negocio —usando los activos que ya tienen y la oportunidad que nadie en su mercado está viendo.