Consultoría estratégica para pymes

Consultoría estratégica para pymes que termina en algo construido.

BTA no entra para dejar recomendaciones en un informe. Entra para comprender una idea o un problema, convertirlo en un proyecto utilizable y decidir su destino.

El punto de partida

Una pyme no necesita más actividad. Necesita saber qué merece construirse.

Trabajamos con emprendedores, empresas y organizaciones sin cerrar la puerta por sector o tamaño. El filtro está en el proyecto: problema real, valor para alguien, señal externa, cierre posible y capacidad de transferencia.

Base en Figueres. Trabajamos con pymes de toda Catalunya y del resto de España, presencial o en remoto.

El método cierra el campo

Abiertos en temática. Exigentes en el proceso.

01

Psicología

Comprender a las personas

Leemos conducta, motivaciones, contexto, fricciones y lo que no se está diciendo. El cliente final entra antes que la solución.

02

Filosofía

Formular la pregunta correcta

Cuestionamos supuestos, lenguaje y propósito. Separamos el problema real del problema heredado o cómodo.

03

Negocio

Dar disciplina a la idea

Definimos problema, público, valor, modelo, propiedad, límites y señal externa. Sin usuario ni destino no hay proyecto.

04

Construcción + IA

Convertir comprensión en un objeto

Prototipamos, diseñamos, programamos y documentamos con IA como infraestructura. El criterio y la responsabilidad siguen siendo humanos.

05

Realidad

Validar, decidir y soltar

Ponemos el proyecto delante de personas reales. Después decidimos: cerrar, archivar, transferir, participar o escalar.

Preguntas frecuentes

Respuestas directas

¿Qué incluye la consultoría estratégica de BTA para una pyme?
Un proceso completo, no un informe: comprender el problema y a las personas que lo viven, definir valor y modelo, construir una primera solución utilizable y contrastarla con clientes reales. El trabajo termina con algo construido y una decisión argumentada sobre su destino.
¿Cuánto cuesta la consultoría estratégica de BTA?
BTA no publica una tarifa genérica ni factura por horas. Tras una primera conversación sin compromiso, presenta una propuesta cerrada según el valor, el riesgo y el alcance del proyecto. El precio se conoce antes de empezar, sin sorpresas posteriores.
¿Y si mi empresa no sabe exactamente qué necesita?
Es el caso más habitual. Se puede llegar con una idea, una pregunta o un problema todavía sin forma; la primera fase del trabajo consiste precisamente en formularlo. Como punto de partida gratuito existe la radiografía exprés: diez preguntas y tres minutos, sin registro.

¿Tienes una pregunta con materia?

No hace falta un briefing perfecto. Hay que explicar qué quieres cambiar, para quién y por qué ahora.

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